EL ARROZ ITALIANO, QUE HABLA
TODAS LAS LENGUAS DEL MUNDO
Cuando heredé la dirección de la empresa Arrocera, comprendí de inmediato que no sería una tarea fácil. Cuatro generaciones de mi Familia habían transformado progresivamente un viejo molino en un establecimiento modelo de elaboración del arroz, capaz de refinar las mejores calidades de arroz italiano. Y sin embargo sentía que aún había muchísimo por hacer. Innovación y flexibilidad se convirtieron entonces en mis palabras clave, los motores del nuevo progreso. Las experimenté de inmediato en la sección de producción, buscando las mejores tecnologías que hoy permiten alcanzar un grado de elaboración del grano sin precedentes. Y no sólo, porque una empresa modelo también debe saber evolucionar: para responder a los requerimientos del mercado, brindar total disponibilidad a sus clientes y saber comunicar la calidad de sus productos. Nace así una nueva era que dedico al placer de gustar un arroz de calidad. El arroz Vignola.